La Medicina Integrativa según NCCAM
Es difícil sintetizar en una única definición qué se entiende por Medicina Integrativa ya que se trata de limitar a unas pocas palabras un campo muy amplio.
Según la definición de NCCAM (National Center for Complementary and Alternative Medicine, la agencia principal del gobierno federal de EEUU para la investigación científica en Medicina Complementaria y Alternativa),
“La Medicina Integrativa combina tratamientos de medicina convencional y tratamientos de la Medicina Complementaria y Alternativa para los cuales hay algunas pruebas de alta calidad de seguridad y eficacia”.
Mientras que esta definición destaca con claridad la incorporación de métodos complementarios y alternativos a la medicina tradicional y la necesidad de un soporte científico para analizar su eficacia, para los profesionales de la salud, los que tratan a los pacientes en su labor cotidiana, la Medicina Integrativa comprende muchos más aspectos. Además de la unión del método médico tradicional y el alternativo se destaca la importancia de la relación entre médico y paciente, la integración de los aspectos físico, emocional y psicológico del paciente (holístico) el coste de los tratamientos y los efectos secundarios de éstos. Los profesionales de la medicina integrativa aún siendo conscientes de las ventajas del sistema médico y científico actual, saben que las necesidades de los pacientes son complejas y no están cubiertas del todo con este sistema establecido.
David Rakel impulsa la Medicina Integrativa
David Rakel, autor del celebre libro Medicina Integrativa, director y fundador de la Unidad de Medicina Integrativa en la Universidad de Wisconsin en Madison, afirma que la Medicina Integrativa está orientada a la restitución de la salud y resalta la importancia de la relación entre médico y paciente como un aspecto central. Se enfoca a los métodos menos invasivos, menos tóxicos y menos costosos para tratar de facilitar la salud al integrar tanto las modalidades de tratamiento tradicional como complementarias. Se recomiendan éstas basándose en una comprensión de los aspectos físicos, emocionales, psicológicos y espirituales del paciente.
La Medicina Integrativa y Humanista
En la Asociación Española Profesional en Nutrición y Medicina Integrativa ASEPROIM Dr. Daniel Cuadra añade a la definición el término “Humanista” para destacar el papel fundamental del paciente y del médico en el proceso curativo, para matizar que además de un soporte científico, la medicina necesita de profesionales comprometidos con su trabajo y de pacientes dispuestos a involucrarse en su proceso de curación.
“La Medicina Integrativa y Humanista es un método que combina las diferentes técnicas de la medicina clásica con las técnicas de la medicina complementaria más modernas y con un soporte científico para el restablecimiento de la salud. Este método está orientado hacia un concepto de curación holístico, puesto que comprende aspectos físicos, emocionales y también psicológicos del paciente y cuyo eje central es la relación entre médico y paciente”.
Todas esta definiciones son válidas, pero para poder explicar qué es la Medicina Integrativa e identificar en qué se distingue de otras especialidades es necesario conocerla más en profundidad y entender los objetivos de los profesionales que la practican así como los diferentes métodos empleados.
El objetivo de la Medicina Integrativa
El objetivo de todos los tipos de Medicina es curar, cuando un paciente acude a una consulta con un trastorno busca alivio a su sufrimiento, pero ¿Curar corresponde a restituir la salud?
Si acude un paciente a la consulta por un padecimiento como la hipertensión arterial y para ello le prescribimos un medicamento antihipertensivo seguramente se controle los niveles altos de la tensión arterial. ¿Pero ésta nueva situación equivale a curar? También nos podríamos preguntar ¿Estamos devolviendo al paciente a su estado de salud?
¿O estamos simplemente enmascarando un síntoma de una situación más compleja y que subyace otras causas como pueden ser estilo de vida, alimentación ejercicio, estrés y hasta sin olvidarnos de los factores de predisposición genética?
A este propósito la definición de salud de la OMS, es incisiva:
La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
El mismo término SALUD, en su significado original, del latín SALUS, SALUTIS incorpora el significado de salud y salvación, en término castellano “salvarse”, “superar una dificultad”, o “estar en condiciones de poder superar un obstáculo”.
La palabra inglesa HEALTH proviene de HAL = integridad, solidez, bienestar espiritual.
Hablar de salud es por lo tanto es más complicado que hablar de ausencia de síntomas, por que es adentrarnos en el campo propiamente “humano” que va más allá de los físico y contempla el aspecto de bienestar integral de la persona, mental, físico, emocional, psicológico y social. Este tipo de bienestar, la salud, es un proceso durante el cual ha de establecerse una colaboración entre uno o varios terapeutas, implicados en comprender al paciente y a su problema. El paciente a su vez debe comprometerse y ser parte activa en su proceso de sanación. Ya que cada paciente es único y únicas son sus circunstancias. El proceso de restitución de la salud se centra en investigar y comprender cómo fomentar la respuesta curativa de su particular organismo.
La salud es un proceso que requiere del compromiso multidisciplinar del equipo terapéutico así como la implicación activa del paciente en su proceso de sanción.
Historia de la Medicina Integrativa en EEUU
Para comprender a fondo la Medicina Integrativa es fundamental analizar sus raíces en EEUU y en Europa. Aunque la tradición y la historia norteamericana y la europea sean diferentes, es imprescindible destacar que en ambos continentes la Medicina Integrativa surge y de desarrolla a raíz de una demanda, la demanda por parte de la población y de los profesionales sanitarios.
En la década de los 90 en EEUU tanto los médicos como los pacientes expresaban su inconformidad con el sistema médico vigente, que había permanecido prácticamente invariado desde el informe Flexner (1910). Según una encuesta realizada en 1995 por James Whorton, autor del libro Nature Cures: The History of Alternative Medicine in America, el 42% de la población recurría a terapias alternativas y el 80% de los médicos de familia expresaba su deseo de aprender modalidades terapéuticas alternativas. También se empezaban a abrir clínicas de Medicina Integrativa.
Debido a esta demanda en el año 1991 el gobierno de Estados Unidos crea una oficina de Medicina Alternativa (OAM: Office of Alternative Medicine) en el National Institutes of Health (NIH, Institutos Nacionales de la Salud), que se convierte en 1998 en el National Center for Complementary and Alternative Medicine (NCCAM: Centro Nacional para la Medicina Complementaria y Alternativa) y renombrado en 2014 como National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH: Centro Nacional para la Medicina Complementaria e Integrativa) ya que el término “alternativo” suscitó criticas y se entendía como peyorativo.
La función de este centro es investigar con rigor científico la utilidad y la seguridad de las terapias complementarias y alternativas con el fin de mejorar la atención sanitaria. En el año 2014 la Junta Estadounidense de Especialidades Médicas (American Board of Physician Specialties) cuya función es entregar la certificación a los nuevos médicos, comenzó a acreditar a médicos en Medicina Integrativa.
A pesar del éxito de la Medicina Integrativa en Estados Unidos no han faltado y no faltan los detractores, los cuales argumentan que no hay efectividad en los tratamientos en Medicina Integrativa, que su efectividad está lejos de su demostración científica y que las investigaciones constituyen un gasto público.
Historia de la Medicina Integrativa en Europa
El Origen de la Medicina Integrativa
Las raíces europeas de la Medicina Integrativa tienen un origen mucho más antiguo y podríamos afirmar que remontan hasta el origen mismo de la medicina, hasta la terapéutica hipocrática, según la cual un hombre podía considerarse sano cuando su salud era fruto de su propia naturaleza y de su régimen de vida. Hipócrates de Cos (460-377 a. C.) sostenía que la medicina consistía en rendir servicio a la naturaleza, la cual sana por sí misma (“vis medicatrix naturae”). El régimen de vida en la terapéutica hipocrática era el conjunto de los hábitos de vida del ser humano e incluía: la alimentación, el ejercicio y el descanso, los baños, la actividad profesional y social, etc..
El Renacimiento y su nueva concepción de la Medicina
Durante el Renacimiento se dio una cierta dualidad entre los filósofos, los médicos y el resto de hombres de ciencia; algunos tenían una visión del cuerpo mecánica, reflejo de la concepción del universo como un gran mecanismo y que para entenderlo necesitábamos estudiar sus partes (Descartes 1596-1650). En cambio otros entendieron el cuerpo humano y la propia naturaleza como algo vivo movido por una fuerza “vis” interna (Paracelso 1493 – 1591).
En el siglo XVII con el médico inglés Thomas Sydenham se da el primer paso hacia la clínica “moderna” y al estudio de la enfermedad en el individuo enfermo con una descripción objetiva y sistemática de los síntomas en el paciente.
Durante los siglos XVIII, XIX y XX las ciencias de la naturaleza evolucionaron considerablemente hasta convertirse en sólidos apoyos para la nueva ciencia médica: por una parte el estudio químico de la composición de los productos naturales así como sus sustancias activas, y por otra el análisis fisiológico de los mecanismos de acción. Gracias a la fructífera relación entre la química y la medicina se generó un gran avance de estas ciencias, de la patología y de la clínica.
Pero a mediados del siglo XIX el desarrollo industrial, estimuló la instauración de una población más consciente, crítica y formada, con un fuerte sentido de la libertad que se tradujo en un rechazo a las terapias peligrosas de la época, como las sangrías o el empleo abusivo del arsénico y el mercurio. Estas circunstancias favorecieron el surgimiento del movimiento naturista en Alemania.
El Movimiento Naturista Europeo del siglo XIX
Primeros pasos de la Medicina Naturista con la en la Hidroterapia
El movimiento naturista centroeuropeo del siglo XIX tiene sus bases en la hidroterapia . Siegmund Hahn, Vincent Priessnitz (1799-1851), Theodor Hahn (1824-1883), Arnold Rikli (1823-1906), fueron personajes llamados NEOHIPOCRÁTICOS que fomentaron la “nueva ciencia de curar” , según la cual hay que evitar la introducción de sustancias tóxicas en la alimentación y expulsar las que ya se han acumulado en el cuerpo. Los alimentos más adecuados son los vegetales y sin su uso no es posible la curación.
Con Louis Kuhne (1835-1901) y Max Bircher-Benner (1867-1939) la nutrición y dietética toman un papel central en el proceso de curación y mantenimiento de la salud, sentando la base sobre la que se desarrollará el movimiento naturista–vegetariano español.
La Moderna Medicina Integrativa
Finalmente, la aparición de los antibióticos, la síntesis química de medicamentos y el surgimiento de grandes industrias farmacéuticas relegarían aparentemente a un segundo plano los conceptos románticos de la medicina natural, aunque en los años ’90, al mismo tiempo que en Estados Unidos, hay un nuevo despertar de estas técnicas y terapias debido a la demanda de médicos y pacientes. En Europa se noto claramente una cisión entre los que practican estas terapias sin ser médicos (naturopatas) y los médicos que quieren formarse y practicar una medicina no convencional, que llamarán medicina biológica, que evolucionará luego en medicina ortomolecular y medicina integrativa.
Principios y fundamentos de la Medicina Integrativa
La medicina integrativa propone intervenciones médicas naturales y no invasivas en la medida de lo posible y según la gravedad del paciente.
Cada paciente es un individuo único y singular, con distintas características físicas, mentales, emocionales, espirituales y distintas maneras de interactuar en la sociedad, por esta razón necesita de una atención y de un tratamiento personalizado, 2 personas con la misma enfermedad pueden necesitar terapias distintas.
El paciente es un colaborador activo que asume la responsabilidad personal por su salud.
El médico colabora con el paciente y su labor se centra en la investigación y en la comprensión del proceso de salud y curación y como facilitarlo activando la respuesta curativa innata del organismo.
La medicina integrativa utiliza un método basado en la evidencia
La medicina integrativa combina tratamientos de la medicina convencional y tratamientos de la medicina complementaria y alternativa para los cuales hay pruebas de alta calidad, seguridad y eficacia.
Se centra en la prevención y el mantenimiento de la salud cuidando la nutrición, el ejercicio, el control del estrés y el bienestar emocional.
La medicina integrativa sostiene que la función del médico es curar a veces, restituir la salud a menudo, apoyar siempre (Hipocrates).
Técnicas y terapias utilizadas en Medicina Integrativa
Medicina naturista.
Medicina bioreguladora y homotoxicología
Fitoterapia y plantas medicinales
Hidrología médica
Nutrigenómica
Nutrición
Medicina tradicional china y acupuntura
Medicina homeopática
Medicina ortomolectular
La Medicina Ayurvédica de la India
La Quiropráctica
Ozonoterapia
Medicina Biorreguladora
Terapias manuales: quiropráctica, osteopatía y masoterapia.
Inmunoterapia
Micoterapia
Terapia floral
Psicoterapia
Medicina energética: reiki, bioelectromagnetismo
Mindfulness y técnicas de relajación (yoga…).
La medicina integrativa contempla el uso estas técnicas y terapias que se utilizan bajo la supervisión del médico o del equipo médico con la finalidad de restituir la salud al paciente.
Conclusión: Por que la Medicina Integrativa es la Medicina del Futuro
La medicina integrativa es un método que incorpora terapias complementarias a la medicina tradicional, estas terapias se han incorporado a la práctica clínica previo análisis científico de su eficacia y evidencia clínica.
“La esencia de la medicina integrativa reside en el restablecimiento de la salud, utilizando aquellas técnicas médicas que logren de manera más rápida, por el camino menos peligroso y con los resultados más duraderos, la recuperación de la salud integral en los enfermos”.
No podemos obviar el creciente aumento de la esperanza de vida y el incremento de la población de más de 80 años de edad gracias al bienestar social y a las campañas de prevención de la salud. Las personas desean desarrollar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades mientras que se les proporcionen protección, seguridad y cuidados apropiados y para ello debemos potenciar el envejecimiento activo promoviendo una buena salud desde la infancia.
Con la prevención y promoción de la salud, con conciencia y coherencia para incorporar y potenciar desde edades tempranas la educación en la prevención de las temidas enfermedades crónico-degenerativas y así poder llegar a un envejecimiento con calidad de vida y con salud realizando varias actividades como un buen funcionamiento físico (mantener la actividad y realizar ejercicio físico) y mental (mantenimiento de la capacidad mental y aprendizaje), así como fomentar la independencia y autonomía (prevención de la discapacidad y la dependencia) y promover la vinculación y participación social: promover y mantener la actividad y la integración social.
El envejecimiento de la población, como vemos, es uno de los principales retos a los que se enfrentan las sociedad desarrolladas y en este espacio la Medicina Integrativa tiene mucho que aportar ya que es el área principal del cometido. En la medicina integrativa se pueden establecer estrategias para fomentar la prevención y la promoción del bienestar y de la salud. Para ello se necesitan campañas de concienciación en la población y en las autoridades sanitarias, ya que hasta desde un punto de vista económico se puede contribuir de manera positiva al ahorro del gasto sanitario.
Vamos a tratar de dar un panorama desde el principio. Qué es el ozono y cómo surgió esta idea de aplicarlo en la salud humana, también la casuística y experiencia de los casos predominantes a lo largo de once años de trabajo desde que instalamos la aplicación de la ozonoterapia en Uruguay en el año 2000 hasta la fecha, luego de recibir la formación específica en el exterior, ya que no existe hasta el momento la posibilidad de capacitarse sobre el tema en nuestro país.
Para comenzar recordemos que el Ozono es un gas que se genera en la atmósfera y que envuelve al planeta, generando una capa que lo protege de los rayos UVA y UVB.
Es un gas que se genera entre el Oxígeno con sus 2 átomos y la descarga de alto voltaje del sol; esto hace un nuevo compuesto con diferente comportamiento al Oxígeno en muchos aspectos, con diferente olor, de ahí su nombre. El ozono es un gas como el Oxígeno pero que tiene 3 átomos en lugar de 2.
Desde el año 1670 muchos investigadores y observadores vieron que posterior a las tormentas eléctricas surgía un olor extraño y más extraño aún, muchas personas manifestaban sentirse mejor. Pero, pese a los intentos de la época, no se pudo desarrollar ningún aparato generador de ozono, por el alto poder oxidante que presenta.
Es en Alemania en el año 1840 que nuevamente un químico, Von Siemens, observó lo mismo, existiendo ya los elementos derivados del petróleo con los que inventar el aparato que imitara a la naturaleza. Así, se creó el primer aparato de ozono, y así surgieron las primeras experiencias e investigaciones que lo traen hasta la actualidad.
Primero se difunde por Europa hacia el este y el oeste.
Hacia el este desde Alemania occidental pasó a la Alemania Oriental y de allí hacia la URSS, donde creció muy rápidamente y comenzaron las investigaciones más importantes, en la búsqueda de desarrollar nuevos aparatos para las diferentes aplicaciones.
Así avanzó y se difundió su conocimiento, aplicándose primero como desinfectante de aguas, y luego de la segunda guerra mundial, se aplica como desinfectante de heridas.
El interés acerca de esta nueva técnica natural crece y se observa su acción antiinflamatoria y analgésica al principio, y otras acciones terapéuticas después.
En este ciclo en Diabetes Al Día aspiramos a informar de este conocimiento que parece nuevo pero que, como acabamos de ver, no lo es.
¿Cuáles son los efectos del ozono? ¿Y en que enfermedades se puede aplicar?
Ya sabemos que tiene 3 acciones importantes y relevantes reconocidas históricamente. En qué enfermedades y cuáles son los resultados es lo primero que uno se pregunta y supongo que es lo que a un lector le interesa saber.
Al comenzar a aplicarlo en nuestro país en el año 2000 nos encontramos con que nadie conocía qué era el ozono e incluso existía la confusión por lo que sucedía (y sucede) con la capa de ozono, y los efectos que ocurrían -y que siguen ocurriendo- por la falta de este gas en la protección del planeta.
En ese momento nos entrevistaron varios medios para informar la novedad y la diferencia con la capa de ozono, tanto en televisión, radio, y prensa escrita.
Muchos colegas lo vieron al principio negativamente, desde algo banal y no creíble hasta algo peligroso. Hoy, afortunadamente, y gracias a la difusión realizada y los resultados obtenidos, todo esto ha cambiado y ya hay muchos colegas que lo aplican en la práctica cotidiana.
Lo primero que observamos cuando comenzamos a trabajar es que recibíamos al paciente crónico, aquel que deambulaba por muchos consultorios buscando solución a sus dolencias.
Aprendimos en 30 años de ejercicio de la medicina, que no existen soluciones mágicas ni rápidas, que todo es un proceso. Así como muy gradualmente se nos desgasta, destruye o enferma el cuerpo sin que nos demos cuenta. Así ocurre el mismo trabajo lento para realizar la mejoría que debe sin duda integrar todos los aspectos del ser humano.
Los primeros pacientes tenían hernias de disco junto a protrusiones, con desgaste de los discos intervertebrales, desviaciones, contracturas. Eran un verdadero desafío en el camino del sufrimiento, en la búsqueda del alivio, que por el momento era su máxima aspiración
Hay que tener presente que cuando los pinzamientos llevan muchos años de sufrimiento es difícil tener la recuperación esperada, pues han sido dañados su aspecto sensitivo o motor y la neuropatía generada es compleja de recuperar.
Por esta razón, cuanto más pronto nos ocupamos del dolor, más rápida será la respuesta y menores los efectos negativos.
Así, trabajando constante y silenciosamente, nos fuimos sorprendiendo al ver las maravillosas respuestas del cuerpo humano. De la mejoría y sobre todo de como esto traía aparejado la superación de un estado de ánimo depresivo producto de no poder hacer nada o casi nada.
“¡Volver a sentirme útil, con ganas de hacer las cosas!” ha sido una frase que he escuchado con frecuencia de mis pacientes durante estos once años, y que ha ido generando en mí la certeza de que la decisión tomada al formarme en algo que nadie por aquí conocía, había sido la correcta.
Darle una posibilidad al que sufre, un alivio, es una alegría incomparable.
Muchos aspectos tuvimos en cuenta del paciente: su trabajo, su vida cotidiana, sus vínculos familiares, su estado de ánimo, sus hábitos, la obesidad si existía y las patologías previas.
Un trabajo que integre al ser humano como un todo, como un sistema vivo y no un sector enfermo o dolorido.
Hoy podemos afirmar que tanto los pinzamientos, como las, tendinitis, las contracturas y las hernias discales se curan, mejoran, sabiendo que cada ser humano es diferente al otro y que no existe una respuesta universal a todos y para todo.
Tenemos que empezar por considerar a la columna vertebral como eje que nos sostiene, y que tenemos que aprender a cuidar para vivir más y mejor.
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